Mi primer carta para ti



Guadalajara, Jal. Sábado, 02 de junio 2018


Hola Xoch

Pensé en crear este blog para escribir todas las cosas que quisiera decirte y no puedo. Hoy se cumplen 6 días desde que dejé la casa y aunque he tenido mis momentos de calma, he tenido otros de tristeza y llanto.

Hoy, sin embargo, hace ratito me asaltó la nostalgia y me entraron muchas ganas de verte aunque sé que no va a ser así. Hoy iré a recoger parte de las cosas que me pediste y de pronto, el saber que voy a ir a la casa hizo que mi corazón se acelerara y sintiera mariposas en el estómago.

Solo que esta vez no será igual, la casa estará vacía, sin ti y no podré evitar llorar otra vez, como lo hago en este momento.

Te extraño demasiado, me duele no poder escucharte ni hablarte libremente como antes lo hacía., poder decirte Patitas otra vez. Extraño tu olor, el sonido de tu voz en la casa, tus chiqueos a los mininis o a Geromín.

Sigo hablándote en voz alta todos los días, mandándote mil bendiciones y pidiéndole a Dios que cuide de ti donde quiera que vayas. Dándote las buenas noches y repitiendo "Patitas, patitas, ya me voy a dormir. Buenas noches coazón".

Sin embargo sé que se acabó. Mi mayor tristeza es haber perdido a mi mejor amiga, a mi mujer, a mi cómplice. Quisiera volver a reírnos de tonterías y pellizcarte la nariz mientras vas sentada a mi lado en el carro.

Quiero escucharte cantar como Guillermín con tus audífonos, mientras yo estoy trabajando en la computadora. Quiero decirte que te amo...

Te confieso que el martes que hablamos por teléfono y me dijiste que ya no podías ser mi esposa, que ya no tenías nada más para darme, me dolió muchísimo. Fue un dolor muy profundo, que sólo puedo explicar como un dolor en el alma.

Sin embargo te lo agradezco, como estos 10 años que compartimos, porque me sigues enseñando, sigo aprendiendo de ti y que me lo dijeras me hizo poner los pies en la tierra.

Claro que el enfrentarme con mi nueva realidad lejos de ti no es fácil, pero he conseguido estar tranquilo la mayor parte del tiempo.

Hasta hoy. Y aunque sigo con los ojos llorosos, me da risa de mi mismo. Me imagino que así serán las cosas durante un buen tiempo y está bien. Sé que te seguiré amando siempre y sea lo que sea que tenga que pasar, te recordaré en el último momento de vida.

Gracias por todo lo que me diste en abundancia en todos estos años, por el amor incondicional, por la ternura, el cariño, las sonrisas, por todo lo que compartimos por pequeño que fuera. Por esa cerveza solitaria en el concierto de Los Auténticos Decadentes, por las veces que disfrutamos de un tomar de un mismo vaso o por esos dulces que nos acabamos a mordidas alternadas. Todo siempre me supo mejor así.

Dicen que siempre hay una primera vez. Y a mi me queda por delante enfrentar miles de ellas. Todo será nuevo para mi otra vez aunque no lo quiera, desde ir al cine sin ti y no comprar tus acostumbrados nachos, hasta volver a los lugares que frecuentábamos.

Sé que para ti tampoco será fácil, sin embargo sé que eres una mujer fuerte y con una gran voluntad. Así que confío en que saldrás renovada de esto, aún más bella y radiante, más plena.

Te mando bendiciones nuevamente, que Dios te acompañe siempre y te proteja.


Jorge



P.D. Hasta mi celular se encarga de que no te olvide cuando me subo al carro




Comentarios

Entradas populares